No es para menos, en mi pantalla veo que son ya las 13:21 y mientras escribo oigo un ruido extraño que no proviene precisamente de los altavoces, sino de mi barriga. Así que mi primer post en este recién estrenado blog no podía ser de otra cosa: una pizza. Pero pedida por internet.
Entro en http://www.telepizza.es/ y leo: "Son las 13:22. ¿Preparado para tu próximo momento?"
Antes de descubrir el servicio on-line de Telepizza, no me hubiera imaginado que una pizzeria encontrara negocio en el pedido online. ¿No resulta más fácil llamar, que ya lo tenemos por mano y requiere menos tiempo?
Pero resulta que no, que nos estamos acostumbrando a tener el ordenador encendido buena parte del día así que no pierdes más tiempo. Y que el servicio ya precarga la dirección de entrega, puedes seleccionar la hora en la que quieres que te la traigan y luego seleccionar el producto.
Además, salen más económicas y puedes añadir codigos promocionales adicionales.
No le veía salida, pero resulta que la gente usa este servicio. Sin ir más lejos, en casa de una amiga llegué a escuchar, tras un rato de intentos de acceder al servicio que por teléfono hubiera supuesto tener a los "locopizza" ya en la puerta: "Qué se le va a hacer, no hay manera que me funcione hoy la web, tendremos que llamar..." .
Quiero probar el servicio, tengo hambre, y parece que todo son ventajas. Y además ahora mismo estoy usando el Explorer, que parece ser que con algun otro navegador no funciona.
Me logeo, me dispongo a hacer el pedido, y... resulta que el telepizza que me toca por zona no ofrece pedidos online.
Si pretenden que funcione como debe, deberían ofrecer el mismo servicio desde todos sus restaurantes físicos. De momento yo voy a la cocina a ver qué puedo hacer de comer. Cuando el servicio online realmente pueda ofrecerme servicio, puede que vuelva a intentarlo.
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